Si todavía alguien cree que los todocamino no pueden ser femeninos, el Ford KUGA desmonta totalmente esa afirmación. Su carrocería de líneas poderosas se complementa a la perfección con su fuerte personalidad, un diseño moderno y atractivo, un equipamiento tan generoso como práctico, y una amplia gama de colores.
Pero el Ford KUGA ofrece mucho más. Está equipado con todos los sistemas de seguridad que existen actualmente, ofrece un amplísimo maletero y tiene un ajustado consumo, de menos de 6,5 litros a los 100 km, lo que implica unas emisiones de CO2 de sólo 169 gramos por kilómetro, las más bajas de su clase.
Todas estas características convierten al Ford KUGA en el perfecto compañero de viaje, lo mismo para un fin de semana que para unas largas vacaciones.


En ruta: maletero flexible, amplio y práctico

Con el Ford KUGA como aliado en nuestro viaje ya no es necesario romperse la cabeza para escoger sólo lo imprescindible del armario a la hora de hacer las maletas. Su capacidad mínima es de 360 litros, pero se puede ampliar hasta 1.355 litros abatiendo los asientos de las tres plazas traseras. Pero la mayor originalidad del KUGA es la forma de cargar el maletero ya que el portón se puede abrir de dos formas: totalmente, como en cualquier coche que dispone de portón trasero, o sólo la parte superior, lo que resulta muy cómodo si, a última hora, queremos añadir una chaqueta o un chubasquero.


Confort a bordo

El interior del KUGA es tan confortable como moderno y atractivo, y está lleno de detalles prácticos. Pero, sobre todo, destaca el atractivo diseño y la combinación de colores. Otra gran ventaja para nosotras es que el puesto de conducción permite un ajuste perfecto para todas las alturas. Ponerlo en marcha es tan simple como apretar el botón de arranque de la consola central.
Y ya estamos en carretera. Conectamos nuestro iPod al equipo del coche a través del puerto USB y, sin necesidad de desviar la vista de la carretera, podemos manejarlo gracias al sistema de control por voz que incorpora el Ford KUGA.

El origen

El predecesor del Ford KUGA fue el prototipo iosis X, que se presentó en el Salón del Automóvil de París en 2006. Dos años más tarde el nuevo modelo es una realidad. Está construido sobre la plataforma C de Ford, que comparte con en el Focus y el C-Max.


Motor y tracción

Ford ha seleccionado para nosotras el motor más adecuado para este modelo, se trata de un motor diésel Duratorq de 2 litros y 136 caballos que se combina con una caja manual de seis marchas. Además dispone de dos tipos de tracción: tracción delantera, como cualquier automóvil y tracción total inteligente (AWD), que selecciona de forma automática el tipo de tracción más adecuado para cada situación.


Seguridad

Para que el viaje sea lo más confortable y seguro posible el Ford KUGA incorpora todos los sistemas de seguridad activa que existen actualmente en el mercado. Lleva ABS, Distribución Electrónica de la Fuerza de Frenado (EBD), Asistencia de Frenado de Emergencia (EBA), Control de Estabilidad (ESP), Sistema de Control de Tracción (TCS), Asistente de Estabilidad en Remolque, y un sistema de Atenuación del Riesgo de Vuelco (ARM), muy útil en los coches altos como éste. También incorpora en las plazas traseras el sistema ISOFIX para una total seguridad de retención de las sillas para niños. Además, por si fuera necesario, el KUGA está equipado con un total de seis airbags.

Colores y opciones

Ford ofrece una gama de diez colores para la carrocería, todos muy atractivos. Además podemos personalizar nuestro Ford KUGA con varios equipamientos. Barras en el techo y cristales tintados en las ventanillas traseras; un espectacular techo panorámico de cristal, asientos delanteros calefactados, llantas de 18 pulgadas y asientos de piel. Y, como detalle especial para aumentar más si cabe nuestra seguridad, podemos equipar al KUGA con una cámara de visión trasera para ayudar al aparcamiento que se activa al poner la marcha atrás.
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